C4: Break y rap del valle al altiplano.

Ante un ritmo imaginario, complementado por el rugir del diesel de Transmilenio y los pregones de los vendedores, estos rappers y b-boys caleños del C4 muestran sus habilidades sobre los andenes enladrillados de la Avenida Jiménez con carrera Séptima en Bogotá. Ángel y David llevan 8 años como b-boys, y decidieron convertirse en cantantes de rap hace 5. Vienen de Cali, y para lograr su subsistencia y la de su familia, cantan en los buses y muestran sus peripecias en las calles.

Llegaron a la capital con el propósito de abrirse camino en la industria local, y gracias a su talento fueron incluidos por un director de cine en su próxima producción. Entre tanto, se hospedan donde hermanos y colegas en el barrio Santa Fe, donde continúan entrenando y componiendo letras de solidaridad y paz.

Texto:Victoria Argoty Pulido

Vídeo realizado por estudiantes de Diseño de la Universidad de los Andes.

Edición y Cámara: Sergio Mantilla.

Sonidos ancestrales en la Séptima .

Vestido de pantalón y guayabera blanca, pañoleta roja atada al cuello y sombrero vueltiao, Alexander García deleita a los transeúntes capitalinos con los sonidos de viento y percusión que salen de su gaita aborigen y su ancestral maraca.

Este joven músico y teatrero bogotano aprendió a interpretar y a hacer las gaitas en el pueblo madre de los gaiteros, San Jacinto, Bolívar, en el Caribe colombiano. En sus melodías se siente la fuerza que libera este sencillo instrumento de madera de caña, cardón, cañón de plumas, cera y ceniza, originario de la tribu Kogi de la Sierra Nevada de Santa Marta. Con sus interpretaciones de la gaita, Alexander cultiva lo autóctono e interracial de este instrumento y la memoria y tradición de una cultura

Texto:Ana Maria Jaramillo

Edición de vídeo:  Gustavo Espinel Romero.

Cámara:  Gustavo Espinel Romero.