Voces escondidas en la claridad del Parque Centenario.

Recorrer un espacio, percibir sus sonidos extraños, frecuentes y sostenidos… y en ellos su gente. La calurosa calle en Guayaquil nos lleva hasta la sombra y las voces. Allí Eva del Carmen y los músicos en relajado tono a la plaza del Parque Centenario le regalan una canción.

En las espaciosa y verde sala de ensayos se recortan las siluetas de los transeúntes que pasan a su lado casi acostumbrados a ellos ¿Quiénes son? ¿Qué hacen allí? La plaza es su vidriera, suenan canciones de Ecuador, de Perú tal vez, y uno se deja atrapar por sus voces; en ellas se puede reconocer el ton genuino de estas tierras, su cálido lamento, su dulce pedido de ser oídos en las notas de un bolero.

 

Los pasos, las hojas, los giros de vendedores informales, todo incrementa la orquesta improvisada en aquel sitio homogeneizado con la experiencia de Roger, Valentín y César en las cuerdas.

Captar el momento. Imagen y sonido. Generar una línea entre la silla de la plaza de zapatos lustrados para la presentación y cualquier otro rincón del mundo a través del éter. Aplausos por favor y otra vez los pasos que delinearán un nuevo recorrido, una nueva voz en la cartografía.

Texto Mara Miño

Edición de vídeo: Camilo Cantor

Cámara: Joshua Jurado